25/04/2017 "SIELE es casi un examen a la carta para el candidato" LinkedIn Compartir

 

La Universidad de Buenos Aires (UBA) es una de las cuatro instituciones titulares de SIELE. Hablamos con María Catalina Nosiglia, secretaria de Asuntos Académicos de la UBA, quien destaca el carácter panhispánico de SIELE. "Aprender una lengua es conocer su cultura y esta no puede separarse de las variedades que la lengua adopta en cada lugar".

Entrevista con María Catalina Nosiglia, secretaria de Asuntos Académicos de la UBA

-¿De dónde surgió la necesidad de este nuevo certificado del español?

Diseñar un examen de certificación de español totalmente on line responde a una necesidad acorde con los tiempos que corren. El SIELE puede realizarse en el lugar y en el momento en que el candidato elija. Ya no es necesario inscribirse en unas fechas específicas sino que el examen se amolda a las necesidades e intereses del candidato. Además, el hecho de poder elegir en qué habilidad examinarse, en expresión escrita o en expresión oral, también le da al candidato mayor libertad de elección. Es casi un examen a la carta.

 

- SIELE es un proyecto innovador, digital y universal. ¿Qué supone para nuestro idioma adherirse a estos valores?

El español tiene que estar al tanto de las innovaciones tecnológicas en la comunicación y en la educación, y por lo tanto, la apuesta por un examen digital, que, como dije antes, se realiza totalmente on line. Esto constituye un desafío permanente para la investigación, la enseñanza, la formación del profesorado, la transferencia, los nuevos desarrollos digitales en educación y en comunicación.

 

- SIELE es un certificado panhispánico, es decir, recoge todas las variantes lingüísticas del español, un atributo muy importante en este momento en el que las fronteras no existen...

Una de las ventajas de hablar y entender el español es el enorme potencial de comunicación. Actualmente, el español es la segunda lengua materna más hablada del mundo, después del chino mandarín, y es la tercera lengua elegida y estudiada como lengua extranjera (después del inglés y del francés), aunque en muchos países ocupa el primer puesto, como lengua extranjera, como es el caso de Estados Unidos, Reino Unido, Noruega, Finlandia, Dinamarca, Islandia, Israel, Guyana, Belice, Birmania, Bangladesh, Bután, Nepal, Filipinas, Nueva Zelanda o Papúa Nueva Guinea.

Estos datos nos ponen delante de una realidad ineludible: el español despierta el interés de muchas personas, que por razones profesionales, académicas o afectivas, estudian nuestra lengua. Y estos intereses se dirigen al amplio mundo que habla español, desde Madrid hasta Bogotá, desde Lima hasta Ushuaia, desde Quito hasta La Habana.

Como sabemos desde hace mucho tiempo, aprender una lengua es conocer su cultura y esta no puede separarse de las variedades que la lengua adopta en cada lugar. 

Por otra parte, no podemos soslayar que los profesores que enseñan el español son oriundos de distintos países de habla hispana, cada uno con sus particularidades. La riqueza de una lengua está en su variedad y el español es una lengua rica porque es hablada en 20 países. Un examen que reconoce la riqueza de las variedades del español, tiene un innegable valor agregado.

 

- ¿Qué beneficios aporta SIELE a los candidatos a la hora de certificarse?

Como mencionamos antes, el mayor beneficio es que respeta la autonomía del candidato. Uno puede elegir examinarse de una habilidad, por ejemplo, si necesito demostrar, para un trabajo, mi competencia en la escritura en español. Además, uno puede elegir el mejor momento en que se siente preparado para examinarse, y puede elegir, también, el lugar que mejor le convenga.

 

- Según datos del Instituto Cervantes, más de 472 millones de personas tienen el español como lengua materna y más de 21 millones lo estudian, ¿cree que muchas veces no se le da la importancia global que se merece?

Se me ocurren dos ámbitos en los cuales el inglés ha ido ocupando todos los espacios y donde se puede promover el uso del español. Por un lado, el ámbito laboral o profesional. Probablemente, se ha tendido a darle más importancia a las empresas que a las personas que en ella trabajan. En ocasiones se ha preferido la comunicación en un inglés internacional, en lugar de aceptar el multilingüismo de los lugares de trabajo.

Por otro lado, en el ámbito de la comunicación científica, se ha instaurado un monopolio del inglés que va en desmedro de la difusión de las investigaciones en español o en otras lenguas. Lo que podemos hacer, desde nuestras universidades, es promover la publicación de revistas de prestigio en español. Se trata de poner en valor la comunicación científica en español.

 

- ¿Qué pueden hacer las instituciones para darle valor?

Como acabamos de mencionar, una de las acciones que se deberían realizar, desde las universidades y centros de investigación es promover la comunicación científica en español. En el mismo sentido, que las agencias de calidad, acepten y den puntajes a la producción científica en español.

 

- ¿Y los hispanohablantes?

Como una comunidad lingüística extensa podemos hacer valer nuestra lengua en los distintos ámbitos de actuación.

 

- ¿Por qué estudiar español?

Porque es una lengua con futuro. Se espera que, para el 2030, los hispanohablantes serán el 7,5%de la población mundial. A su vez, dichas previsiones también pronostican que, dentro de tres o cuatro generaciones, el 10% de la población mundial se entenderá en español.

A los datos estadísticos, hay que sumarle el interés que genera una lengua y su cultura. América hispana tiene mucho que ofrecer a aquellos que quieran conocerla, como turistas, como estudiantes o como inversores.

"Aprender una lengua es conocer su cultura y esta no puede separarse de las variedades que la lengua adopta en cada lugar"


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