28/04/2020 Cuatro consejos para mejorar el español en casa LinkedIn Compartir

Por Julieta Marina Herrera, miembro del equipo académico SIELE por la Universidad de Buenos Aires.

Solemos escuchar que lo mejor para aprender un idioma es estar en el llamado "contexto de inmersión": un entorno donde se habla, se escucha, se lee y se escribe el español. No solo nos permite aprender más rápido, sino que nos aproxima al lenguaje vivo y cotidiano de los hablantes nativos, con el que no tenemos contacto en un aula o un manual. Ahora bien, si ya es difícil recrear las condiciones del contexto de inmersión desde un país no hispanohablante, entonces más aún nos cuestionamos: ¿cómo sería posible hacer esto desde nuestras casas? Hoy les acercamos cuatro estrategias para crear un pequeño mundo lingüístico desde sus casas, de forma divertida y personalizada.

En general cuando estudiamos español no contamos con alguien que nos hable en el idioma ni siquiera diez minutos por día. Escuchar la radio o pódcasts es una manera práctica de entrenar el oído diariamente con un español fluido y natural. Puedes hacerlo en tu escritorio, pero también mientras te cepillas los dientes, cocinas o haces ejercicio en casa. Hay pódcasts para estudiantes de todos los niveles, grabados en todas las variedades (centroamericano, peninsular, rioplatense, andino, etc.), algunos más formales, como reproducciones de noticias de periódicos, y otros más informales, como conversaciones amables entre un anfitrión y su invitado. Luego puedes descargar y leer la transcripción del audio. Esto hará que la información se almacene en tu memoria a través de dos canales: el auditivo y el visual. Además, puedes anotar todo lo que te ha llamado la atención en tu cuaderno o en una aplicación de flashcards, que te ayudará a practicarlo.

Otras opciones excelentes para entrenar el oído son los audiolibros y los videos en línea. Los audiolibros tienen la ventaja de que puedes contar fácilmente con el libro en edición en papel o en digital para contrastar lo que has escuchado con lo que está escrito. En cuanto a los videos en línea, puedes agregar el subtitulado automático o la transcripción autogenerada, aunque debes recordar que esta es solo una ayuda provisoria, pues tiene errores. La ventaja de estos métodos es que nos permiten aprender de forma personalizada. ¿Te interesa la literatura, el turismo, las finanzas? ¡Puedes buscar sobre el tema que más te guste! Esto te permitirá aprender el vocabulario que más deseas utilizar en una conversación y además te ayudará a sentirte motivado cuando estudias español.

Y hablando de motivación, ¿no es importante también que una parte del proceso de aprendizaje sea divertida? No queremos que estudiar español sea solo una obligación, queremos que sea también algo placentero. Pues bien, podemos escuchar canciones que nos gusten en español y aprender la letra, o ver películas y series de televisión españolas o latinoamericanas, con subtítulos en español para ayudarnos un poco. Y lo que no se entienda por la palabra, ¡se entenderá por la imagen! De esta forma también nos familiarizaremos con la cultura de los países hispanohablantes. Cuando veamos a nuestros personajes favoritos hablando en español, no solo querremos aprender el idioma, sino que también desearemos visitar esos países, recorrer todos sus rincones y probar sus comidas.

Finalmente, un consejo para reforzar la comprensión lectora: leer libros, periódicos e historietas. Los libros y los periódicos son más adecuados para los niveles avanzados, mientras que las historietas son recomendables para todos los niveles; además, al ser unidades de lectura breves, nos dan la satisfacción de dar algo por terminado, mientras que los libros, si son difíciles, a menudo los dejamos por la mitad. Los giros y las expresiones de los cómics, más propios del lenguaje oral, también pueden ser atractivos para un estudiante que no tiene la oportunidad de interactuar con hablantes nativos. Porque aprender un idioma es como aprender a bailar: no aprendes siguiendo un manual de instrucciones, paso por paso, sino imitando la forma de moverse de quienes ya saben bailar; de lo contrario, ¡qué lento aprenderíamos y qué torpes seríamos! El español tampoco se aprende sumando unidades de vocabulario una a una, sino imitando los giros naturales de la lengua.

Esperamos que estas cuatro estrategias sean útiles para los estudiantes de español alrededor del mundo que están quedándose en sus casas. Estos consejos, aunque no vayan directamente dirigidos a rendir el examen SIELE, aseguran que contarás con las competencias necesarias para rendir el examen con mayor destreza: aumentarás tu velocidad de lectura, lo que te ayudará a contar con más tiempo en la comprensión lectora, te acostumbrarás a captar el sentido general de un mensaje aunque no entiendas todo el vocabulario, comprenderás mejor cómo usar el léxico en su contexto correspondiente, entrenarás tu oído para la comprensión auditiva, y conocerás mejor las distintas variedades del español; porque, a no olvidar, ¡el SIELE las incluye todas!

Escuchar la radio o pódcasts, ver series, y leer libros o periódicos son algunas de las opciones más atractivas.


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