En nuestro recorrido por el mundo conociendo a profesores de Español como Lengua Extranjera (ELE), nos vamos hasta Nueva York para conocer a Reyes Llopis-García, profesora en la Universidad de Columbia.

Profesores de ELE: Reyes Llopis-García - Nueva York (Estados Unidos) 

- Cuéntanos un poco tu trayectoria profesional como profesora de ELE. ¿Qué diferencias has encontrado desde el punto de vista de la enseñanza entre unos países y otros?

Mi primera experiencia como profesora de ELE fue durante mi año de tercero de carrera en Estados Unidos, cuando a la par de mis estudios en filología inglesa trabajé como teaching assistant dando clase de español. En ese año descubrí que enseñar ELE era mi vocación y al terminar la carrera empecé el doctorado en Lingüística Aplicada a la enseñanza de ELE de la Universidad Nebrija. Para mi Diploma de Estudios Avanzados y más tarde tesis doctoral, me mudé a Alemania, donde fui profesora de ELE y Lingüística de 2004 a 2009. Y al finalizar el doctorado, para el curso académico 2009-2010, aterricé en Columbia University y aquí estoy desde entonces.

Sobre esas diferencias entre países puedo decir que desde mi experiencia, los alumnos alemanes son muy diligentes, independientes y se toman su aprendizaje de español con interés y motivación. Mis clases en la Facultad de Románicas de la RWTH Aachen University no funcionaban con notas tradicionales, sino únicamente con aprobado/no aprobado, lo que podría parecer un incentivo pobre para el desempeño académico, pero en realidad no tenía ningún efecto negativo sobre los excelentes alumnos a los que tuve el placer de enseñar en mis 5 años allí, algunos de los cuales todavía siguen en contacto conmigo después de tanto tiempo.

Ahora en Estados Unidos, mis alumnos en Columbia están bajo fuerte presión académica para tener un expediente impecable y unas excelentes notas, de manera que la motivación por aprender y aprender bien es un factor que anima cada clase. Pero lo cierto es que los alumnos americanos en general, y los de Columbia en particular son extrovertidos, tienen un gran sentido del humor y la mayor habilidad del mundo para participar por interés genuino. La verdad es que he tenido mucha suerte con los estudiantes –de numerosas nacionalidades– que llevan pasando por mis clases desde el año 2000.

 

- En Estados Unidos, casi 8 millones de personas estudian español. Es el país del mundo con más estudiantes. ¿Cuáles son las motivaciones de tus alumnos para escoger estudiar español y no otro idioma?

En el caso de Columbia University, tenemos un requisito obligatorio para completar hasta un nivel intermedio (aproximadamente un B1.2) de una lengua extranjera. La universidad entiende la importancia de estudiar y conocer otras lenguas y culturas en el mundo globalizado y conectado de hoy, de manera que ofrece más de 50 lenguas, desde farsi hasta neerlandés, pasando por chino o wolof. Pero de todos, el programa de español es el más grande, con alrededor de 1.650 estudiantes por año académico, tanto de grado como de posgrado. Al haber un requisito de lengua tenemos todo tipo de estudiantes, pero la mayoría está en clase de español por propio interés de futuro profesional: alumnos de Trabajo Social, Derecho, Medicina, Psicología, Marketing, Relaciones Internacionales… Todos ellos saben que el español les será de gran utilidad en Estados Unidos y más allá, cuando se incorporen al mercado de trabajo, pues un gran número de sus clientes serán hispanohablantes. Adicionalmente, la intensa relación comercial de Estados Unidos con América Latina requiere de profesionales que conozcan tanto el idioma como la cultura de los países al sur de la frontera. Nuestros alumnos saben esto y su motivación se nota en el aula más allá del puro expediente académico.

 

 

- Supongo que no será fácil, pero ¿podrías tipificar el estudiante de español en Estados Unidos?

Pues no, no es nada fácil porque en el sistema educativo estadounidense actual, las artes y las humanidades son las más afectadas por los recortes presupuestarios y por ende, la percepción de su valor educativo se encuentra algo tocada. Y esto se nota en la educación superior, donde muchas universidades están eliminando o reduciendo la enseñanza de lenguas extranjeras y afectando la necesaria relación entre la población monolingüe de otros idiomas diferentes al inglés que viven en Estados Unidos y que requieren numerosas prestaciones de servicios, y los estadounidenses que puedan prestarlos con calidad en esas lenguas.

Pero como decía más arriba, los estudiantes de profesiones orientadas a servicios públicos o que aspiran a conectar con los mercados hispanohablantes saben que hablar español estará de su lado a la hora de presentar su CV, obtener un buen trabajo y ofrecer una prestación de calidad.

Y tampoco podemos dejar de mencionar a los hablantes de herencia. De acuerdo con las estadísticas publicadas por Pew Research Center, en 2014 el 17.3% de la población total de EE.UU. era hispana. De ese porcentaje, 11.3% ya nació en Estados Unidos, lo cual equivale a un 65% de todos los hispanos en el país.

En cuanto a los idiomas que hablan, de la población total de los hispanos entre 5 y 17 años en Estados Unidos (nacidos en territorio nacional o no), 78.1% solo hablan inglés en casa. Esto quiere decir que, aunque miembros de su familia hablen español, ellos no lo practican de forma habitual y, por tanto, tienen serias carencias lingüísticas que les llevan al aula de ELE. Y su educación en español requiere de atención especial, pues no son realmente aprendientes extranjeros: muchos de ellos tienen una fuerte identidad hispana en su casa, entienden mucho español y hasta hablan con cierta fluidez, pero al no haber tenido escolarización en español, tienen carencias en el dominio del sistema lingüístico y por eso vienen a clase. Pero sus necesidades son diferentes a las del estadounidense monolingüe y por este motivo el aula de español para heritage speakers (hablantes de herencia) debe llevarse independientemente.

 

- El informe del Instituto Cervantes ‘El español una lengua viva. 2016' asegura que, en 2060, Estados Unidos será el segundo país hispanohablante del mundo, después de México. ¿Se nota esto en tu día a día como profe de español en Nueva York?

¡Se nota mucho! Nueva York es una ciudad que habla, se mueve, difunde cultura y respira en español… podríamos hablar de la existencia de un ÑYC que vibra desde los barrios de Washington Heights, El Barrio (Spanish Harlem) o Loisaida (Lower East Side) en Manhattan hasta Jackson Heights en Queens o Sunset Park en Brooklyn. El U.S. Census Bureau nos dice que, en 2013, el 28.9% de la población total del área metropolitana de Nueva York es hispano o latino, ¡lo que quiere decir que 1 de cada 4 neoyorquinos es hispano!

En nuestro programa de español en Columbia University tenemos, desde los niveles iniciales hasta los avanzados, proyectos finales del curso que implican interacción de los alumnos con el paisaje lingüístico de ÑYC y que requieren que los estudiantes salgan a explorar la ciudad en busca del retrato sociológico de la identidad hispanohablante de Nueva York.

 

- Conociendo como conoces el mercado estadounidense, ¿qué beneficios crees que puede tener allí SIELE a la hora de certificar el español?

Imagino que bastante, pues con las estadísticas y previsiones demográficas del español en Estados Unidos de las que venimos hablando, la certificación oficial y la presentación de credenciales homologadas de competencia lingüística y cultural se harán moneda común en el mercado laboral, más allá del dato académico de acceso al español a nivel universitario, que por su especificidad en cada institución no refleja un nivel de dominio acreditado. Un diploma expedido por una autoridad conocida siempre tendrá más validez como garantía de nivel para el español de un hablante no nativo.

 

- ¿En qué podría ayudar a tus estudiantes certificar su español con SIELE a la hora de afrontar su futuro profesional?

Como decía en las líneas anteriores, esa garantía de presentar un nivel de competencia comunicativa y cultural homologada y reconocimiento internacional. Una certificación oficial como SIELE funcionaría como sello de calidad en el dominio del candidato o candidata. Otros certificados venían cumpliendo esta función, pero SIELE incorpora también el aval de México y Argentina y además incluye opción de certificación a los hablantes de herencia de los que hablábamos antes. Este último detalle hace del SIELE una certificación de mayor interés para el tipo de estudiante universitario de Estados Unidos.

 

- Una última pregunta, Reyes, basándonos en tu experiencia, ¿por qué estudiar español?

¡Porque es la segunda lengua en Estados Unidos! 64 millones de hablantes de español en este país garantizan la buena salud de la lengua, más allá de las circunstancias y el análisis político actual. El último informe del Observatorio de la lengua española y las culturas hispánicas sobre enseñanza de español en el ámbito universitario en EE.UU. nos informa que "una encuesta del 2012 indica que el 95% de hispanos, incluyendo los nacidos en Estados Unidos, consideran importante o muy importante que las futuras generaciones de hispanos en los Estados Unidos sepan hablar español" (p. 4). Nosotros, como profesores de español como lengua extranjera a no nativos y segunda lengua a los de herencia, apoyamos esta afirmación y confiamos en aportar todo lo que esté en nuestra mano para que así sea.


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